Impuesto complementario para empresas con ingresos superiores a 750M€.

Impuesto Complementario para Grandes Empresas: Todo lo que Necesitas Saber

En España, el nuevo Impuesto Complementario ya es una realidad. Con la publicación de la Ley 7/2024 en el BOE, se ha introducido un tributo diseñado para garantizar que los grandes grupos empresariales tributen un mínimo del 15% en todas las jurisdicciones donde operen, alineándose con el marco del Pilar Dos de la OCDE. Esta medida busca frenar la erosión de la base imponible y la transferencia de beneficios a países con fiscalidad reducida, asegurando que las empresas paguen una cuota mínima de impuestos en cada país donde generan ingresos.

¿Qué es y a quién afecta?

Este impuesto se aplica a grupos empresariales nacionales e internacionales con una facturación de al menos 750 millones de euros en dos de los cuatro ejercicios anteriores. Su propósito es cerrar las brechas fiscales que permitían a las multinacionales pagar impuestos reducidos trasladando beneficios a territorios con menor tributación. La normativa está orientada a compañías con operaciones diversificadas en múltiples jurisdicciones y que, por su tamaño, pueden aprovechar asimetrías fiscales para reducir su carga tributaria.

Alcance e impacto

  • Se enfoca en grandes corporaciones que consolidan sus cuentas financieras.
  • Afecta tanto a empresas con matriz en España como a filiales extranjeras de grupos multinacionales.
  • La tasa del 15% sobre los beneficios ajustados es la referencia mínima que deben tributar en cada país donde operen.
  • El impacto no es solo financiero, sino también contable, ya que las empresas deben adaptar sus sistemas de reporte y transparencia para cumplir con los nuevos requisitos de información.

Implicaciones clave para las empresas

1. Cálculo del impuesto

El gravamen se determina sobre la base de resultados ajustados bajo criterios contables internacionales y normas específicas del Pilar Dos. Se deben considerar:
  • El resultado contable ajustado para cada jurisdicción.
  • El gasto en impuesto sobre sociedades en cada país.
  • Posibles ajustes por exclusión de sustancia en función del número de empleados y activos físicos en cada lugar.
  • La posible compensación de pérdidas en ciertos ejercicios fiscales.
Si el tipo efectivo de una empresa en una jurisdicción es inferior al 15%, deberá pagar la diferencia mediante este impuesto. Las compañías que ya alcanzan este umbral no verán impacto en su carga tributaria, pero seguirán sujetas a obligaciones de reporte detallado.

2. Aplicación y recaudación

El impuesto opera a través de tres modalidades:
  • IC Nacional: Aplica sobre los beneficios generados en España.
  • IC Primario: Se aplica a los grupos con matriz en España para recaudar la diferencia en la tributación de sus filiales extranjeras.
  • IC Secundario: Actúa como mecanismo de ajuste para garantizar la recaudación si el IC Primario no cubre completamente el déficit fiscal en ciertos países.
Cada empresa deberá evaluar en qué modalidad se encuentra y asegurarse de cumplir con las disposiciones correspondientes.

Cumplimiento y obligaciones formales

A pesar de su impacto fiscal, el cumplimiento del IC implica una carga administrativa importante:
  • Declaración informativa internacional (GloBE Information Return): Obligatoria para todas las empresas afectadas, detallando la tributación global del grupo. Este documento permitirá a las autoridades fiscales identificar discrepancias en la tributación global y exigir ajustes donde sea necesario.
  • Declaración nacional en España: Presentación del impuesto complementario con autoliquidación, asegurando que los contribuyentes cumplan con el pago correspondiente sin necesidad de una intervención inicial de la administración tributaria.
  • Obligaciones de documentación y auditoría: Las empresas deben mantener registros detallados de su tributación en cada país y justificar cualquier ajuste o deducción aplicada.
  • Plazos clave:
    • Primer ejercicio afectado: 2024.
    • Primera declaración: 2026.
    • Plazos de reporte y auditoría: Dependiendo de la jurisdicción, las empresas pueden verse sujetas a revisiones fiscales más frecuentes.

Consecuencias económicas y estratégicas

La implementación de este impuesto no solo afecta la tributación corporativa, sino también la estrategia de las grandes empresas. Algunas de las principales consecuencias incluyen:
  • Mayor transparencia fiscal: Las multinacionales deben revelar más información sobre sus beneficios en cada país, lo que podría impactar en su reputación y en la percepción pública.
  • Revisión de estructuras corporativas: Muchas compañías revisarán sus modelos de negocio y estructuras de holding para optimizar su carga tributaria dentro del marco legal.
  • Impacto en la inversión: Algunos sectores podrían ver reducida su rentabilidad si el nuevo tributo aumenta significativamente sus costos operativos.
  • Posibles litigios fiscales: Dado que la aplicación del impuesto depende de la interpretación de múltiples normativas nacionales e internacionales, podrían surgir disputas legales entre empresas y administraciones tributarias.